En Bodega Sommos iniciamos la vendimia más temprana de nuestra historia debido a las olas de calor
Un verano excepcionalmente cálido y seco nos ha llevado a adelantar la recogida de la uva a principios de agosto, cuando lo habitual es comenzar en torno a la segunda quincena del mes. La vendimia más temprana de nuestra historia viene marcada por una menor cantidad de uva, pero también por un estado sanitario excepcional. Las intensas lluvias registradas durante el invierno y la primavera han permitido que nuestros viñedos lleguen al periodo estival con reservas de agua suficientes.
En este sentido, nuestro enólogo, José Javier Echandi, explica que “el cambio climático nos lleva a enfrentarnos a condiciones desconocidas cada año, por lo que es importante saber anticiparnos”.
Para obtener una gran calidad incluso en años como este, aplicamos medidas como un manejo adecuado de la masa foliar del viñedo, que protege las uvas de la insolación directa, y retiramos la cubierta vegetal para evitar la competencia por el agua entre esta y el viñedo.
Además, cultivamos la vid en algunas de las zonas más septentrionales y de mayor altitud de la D.O.P. Somontano, como en nuestro viñedo de Güel, situado entre los 750 y los 1.000 metros.
Una vendimia nocturna y sostenible
La vendimia 2026 ha comenzado de madrugada, aprovechando las horas más frescas del día. La primera variedad que hemos recolectado ha sido la Gewürztraminer, a la que seguirán esta misma semana la Chardonnay y la Pinot noir.
Posteriormente, será el turno de variedades como la Sauvignon Blanc, la Merlot, la Syrah o nuestra Garnacha Blanca de altura. El ciclo concluirá a principios de octubre con la garnacha de viña vieja procedente de la D.O.P. Calatayud.
En total, está previsto que la vendimia se prolongue durante unos 50 días. Como en años anteriores, contaremos con tecnologías de última generación para obtener vinos de la máxima calidad.
Además, continuamos trabajando para que nuestras vendimias sean cada vez más sostenibles. La recolección nocturna nos permite reducir considerablemente la demanda energética necesaria para refrigerar la uva antes de la maceración.
A ello se suma nuestra incorporación, hace un año, a International Wineries for Climate Action (IWCA), una organización internacional de referencia en la acreditación de bodegas que adquieren y comparten compromisos de descarbonización.
Este mismo mes de julio nos hemos sometido a una nueva auditoría con el objetivo de alcanzar el nivel «Silver», un estatus que certifica que la bodega no solo calcula su huella de carbono, sino que también aplica reducciones continuas y verificadas de sus emisiones de gases de efecto invernadero.
«Durante los últimos años hemos aplicado mejoras y optimizado procesos que nos han permitido ser prácticamente autosuficientes. Actualmente, dos terceras partes de la energía que consumimos se generan a través de placas fotovoltaicas instaladas en la propia bodega. También hemos reducido el peso de nuestras botellas, utilizando una menor cantidad de vidrio; hemos disminuido el consumo de agua e implementado acciones para hacer más eficiente nuestra cadena logística. Para nosotros, avanzar un paso más en el sello de sostenibilidad IWCA refrenda nuestro compromiso con el planeta», destaca nuestro director de Marketing, Diego Mur.









